martes, 30 de octubre de 2012

Contenidos en la Escuela secundaria

Mucho es lo que se puede debatir sobre qué contenidos son los que se debe ocupar el secundario, qué habilidades estimular, todo en un contexto en que las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de relacionarnos con los saberes.

Desde este blog se ha insistido como prioritario, el lograr las múltiples alfabetizaciones que se exige para una convivencia democrática, con participación ciudadana plena ¿Está el contexto social preparado para esto? ¿Hacia dónde debemos apuntar en la escuela? Las siguientes reflexiones, pensadas para el ámbito argentino, pueden ayudarnos.



«Si bien han mejorado mucho los contenidos, todavía hay que profundizar el debate sobre cómo cambiar las materias, sobre cómo hacemos para que haya contenidos transversales que permitan relacionar una asignatura con otra y sobre cómo hacemos para incorporar más contenido vocacional. Porque hay una edad en que el chico ya puede decir qué cosas quiere estudiar y cuáles no, sin abandonar los elementos que hacen a una sólida formación general. Algunos saberes duros son imprescindibles, como la capacidad de redacción, de solución de problemas matemáticos complejos. Un chico tiene que tener la capacidad de entender la realidad y los problemas sociales a través del análisis de la historia. También es necesario conocer los problemas vinculados con la ciencia y la tecnología. Pero además hay que desarrollar ciertas competencias, como la toma de decisiones, la capacidad creativa, la capacidad de síntesis, de saber buscar y producir información y de trabajar en grupo. Nuestra escuela todavía está basada en el modelo de examen donde hay que estudiar de memoria. En muchos países, el examen final ya no lo toma el profesor sino alguien que está trabajando. Y lo que propone resolver es un problema del mundo del trabajo que aún no tiene respuesta, no uno cuya solución de conoce de antemano. La escuela no te tiene que dar la información que ya está en la computadora, tiene que enseñar cómo acceder a ella. Sin leer y escribir es imposible, sin capacidad de abstracción, tampoco. Después tiene que prepararte para subir tu propia información a la máquina, de modo que no seas un mero linkeador(Daniel Filmus)



«Hay una vieja discusión acerca de qué se entiende por la formación general que debe garantizar la secundaria. Para algunos, “general” significa “integral”, un poquito de cada cosa; y así, el chico termina conviviendo cada año con catorce asignaturas, de las cuales ve un pantallazo. No termina de ver nada en profundidad. La propuesta que terminó acordándose en el Consejo Federal de Educación es priorizar algunos campos, algo que siempre es poco simpático. Es una jerarquización cognitiva donde matemática termina siendo más importante que distinguir si una obra es de Van Gogh o de Gauguin. Esta discusión hay que darla, porque si queremos ser sensatos, los chicos no deberían convivir con más de siete espacios curriculares por año. No podemos obligarlos a que dialoguen con catorce profesores, pero esto tiene el correlato de la organización laboral: ¿quién pierde y quién gana horas-cátedra?» (María Rosa Almandoz)


“Para algunos, formación general significa un poquito de cada cosa; el chico termina sin ver nada en profundidad.” (Almandoz)

 
«Hay una cuestión estructural e histórica: la escuela siempre fue resistente a incorporar las expresiones culturales contemporáneas. Dialogar con otros saberes siempre fue muy complicado. Un ejemplo se ve en la incorporación de la educación técnica. Como el modelo con el que la escuela nació fue el bachillerato, con formación generalista y universalista, los saberes del trabajo fueron considerados de menor valía. Eso determinó una jerarquía bastante rígida, propia de los sectores medios o más acomodados. Sin embargo, no me pliego a la idea de que la escuela está desactualizada. La verdad es que no se valora suficientemente los muchos cambios que la escuela ha ido produciendo en ese sentido. Claro que son insuficientes. Pero cuando estudié, no leíamos El Eternauta, como se lee ahora, ni tampoco teníamos educación sexual. Creo que la escuela ha ido renovando lo que enseña. También es verdad que dos escuelas, y dos docentes, con una misma propuesta curricular hacen cosas totalmente diferentes.» (Myriam Southwell)

 
«La escuela debería proveer elementos para interpretar la información, para sistematizarla y para significarla. También debe ofrecer un instrumental crítico frente a la imagen, frente a aquello que se recibe permanentemente por los distintos medios audiovisuales. Las nuevas conformaciones culturales exigen otro modo de acercarse al conocimiento, de recibir la información, de procesarla y probablemente de organizar el espacio del conocimiento. Si los alumnos van a utilizar Google para averiguar aquellos datos que necesitan, la forma tradicional de organización del tiempo y el espacio no tiene mucho sentido. Hay una asincronía cultural, el secundario sigue anclado en la propuesta cultural pensada sobre la base de alguien que es el depositario de todo el saber y la única forma de aprender es la que ofrece el profesor.» (Guillermina Tiramonti)

 
«La escuela tiene que desarrollar la capacidad de comunicarse, de comprender textos, tiene que dar herramientas de pensamiento lógico, nociones básicas de tecnología. Además, ya no concibo un secundario donde el chico no cuente con un laboratorio de idiomas, que no salga manejando otra lengua en un mundo que achica cada vez más sus distancias. No soy tan partidario de las escuelas secundarias técnicas; pienso que todos los chicos tienen que contar con conocimientos básicos del mundo en el que viven: saber qué es un átomo, lo suficiente de la física y de la química, pero también saber de la música y de la plástica. La escuela tiene que generar sensibilidad. Una de las orientaciones –que no significa especialización– tendría que ser el arte. Además, la escuela tiene que desarrollar el concepto de solidaridad y el vínculo con la sociedad. Los chicos tienen que saber qué pasa en las fábricas que están en su barrio, cómo funcionan las salitas de primeros auxilios de la zona, cuál es la problemática del transporte. Si a un chico lo convierto en buen ciudadano, le doy herramientas para el mundo moderno, le doy elementos para discernir lo bueno de lo malo.» (Abraham Gak)







Extraído de
Investigar el secundario
Cuaderno de discusión Nro 1
El Dilema del Secundario
UNIPE
Editorial Universitaria

 

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