martes, 6 de julio de 2010

La escuela perdió su poder ante padres y chicos posmodernos


De paso por Bahía Blanca, la docente e investigadora alertó que vivimos en una cultura del consumo donde se priorizan los objetos a los sujetos.

"Espanta que las autoridades educativas no tomen medidas sobre las rateadas masivas convocadas por Internet. Es inaudito que decidan no intervenir. No sé si cabrán sanciones o doble falta, pero esta sociedad en formación necesita normas, no complacencia.
"Además, hay fuerte responsabilidad en los padres. Han dejado de lado los límites, el control, las normas y han logrado que los niños vivan caotizados y a la deriva. El daño que eso provoca en un chico, que es un aprendiz, es inconmensurable", destacó la especialista Sylvia Pulpeiro, en su reciente visita a la ciudad.
La educadora y capacitadora, en una entrevista con "La Nueva Provincia" , mencionó que "hay que entender que el chico no puede funcionar como un ente aislado. Hay que educarlo con límites amorosos.
"El chico es chico y tiene que ir a la escuela; el padre tiene que alentarlo a que se eduque, y el maestro tiene que cumplir con su trabajo. Es muy necesario un hogar fuerte, que esté presente y sea contenedor, porque si eso no está, el resto no puede suplirlo fácilmente. A veces, los padres se excusan con que "si todos lo hacen, es difícil decirle que no".
"Estos niños posmodernos están llenos de tecnología, pero carecen de comunicación, por eso es muy necesario escucharlos. Eso no significa decirles a todo que sí. El rol de adulto tiene que prevalecer sobre el del pequeño. Estamos criando personas que no aceptarán fácilmente un fracaso o un no y que, ante eso, reaccionarán de modo erróneo".
Pulpeiro agregó que "la sociedad de la posmodernidad ha avasallado a la escuela, que perdió su poder y debería recuperarlo con urgencia. Una escuela está dirigida por un equipo y sus docentes, no por los padres ni por los alumnos. La escuela tiene que escucharlos, básicamente, pero cada uno tiene su espacio.
"Igual, creo que los docentes ven en los padres un enemigo, porque no fueron capacitados para entrelazar con adultos. Los padres son parte del sistema, hay que interactuar con ellos, pero la escuela debe recuperar su lugar.
"El padre avanza sobre la escuela, pero, paradójicamente, no delega en ella la educación, porque denuesta al maestro. Que un alumno le pegue al maestro o lo insulte es porque, desde su ámbito más cercano y desde la sociedad en general, la figura del educador no está valorada.
"La escuela le hace a la sociedad "la cultura del aguante", para, supuestamente, no traumatizar más al niño, que ya está traumatizado", aclaró.
Aseveró que se pasó de pensar en la maestra como "un hada madrina" a que sea, ahora, una persona denostada, acusada, juzgada.
"Los educadores se ven obligados a enseñar en aguas turbulentas. Es difícil, pero si no lo hace la escuela, lo harán la TV o Internet. También es peligroso educar en aguas demasiado calmas. Un auditorio anodino no es útil ni mejor que uno convulsionado.
"Si bien es cierto que el maestro ha quedado un poco vacío de contenido, porque el adolescente puede hallar la información en Internet, es necesario que se sepa que el maestro no está sólo para enseñar contenidos. Es un parámetro; si está desfigurado, será reemplazado por otro parámetro. Y ese puede ser cualquier cosa", definió.
Violencia on line.
Indicó Pulpeiro que, en estos tiempos, se piensa que lo que no transcurre en los medios "no pasa" y la gente utiliza la televisión para hacerse escuchar, porque faltan espacios para el diálogo.
"Hemos llegado al límite de que dé categoría ser violada y mostrada en Facebook ... Y, si bien no conozco el caso, el tema de General Villegas, en el que una parte de la sociedad salió a defender a los abusadores, es terrible, no es normal", destacó.
"La agresión entre pares que se evidencia en grupos de Facebook habla de una sociedad herida. Es muy grave que haya portales destinados a denostar a un adolescente. En las familias, faltan valores y un discurso coherente sostenido a través del tiempo".
Consultada sobre por qué razón se ha llegado a ciertos extremos, Pulpeiro aseveró que son varios los motivos, una conjunción de situaciones de la época, pero hizo hincapié en la sociedad consumista.
"Vivimos en una cultura del consumo. Se priorizan los objetos a los sujetos. Si no fuera así, no sería tan importante mostrar
lo que uno compra. Si tengo el último celular y nadie lo admira, no sirve. Hemos priorizado estar más con objetos que con gente. Eso, los chicos lo viven y lo aprenden; no podemos culparlos, son producto de una sociedad consumista que dejó de lado el lazo profundo con los demás.
"Es tan paradójico que vivamos hablando por celular y no podamos sentarnos a sincerarnos sobre lo que nos pasa. Siempre el argumento para la falta de diálogo en las familias es que no hay tiempo: no es cierto; el tiempo se distrae en cosas que a uno lo comprometen menos, porque la vida no es fácil para casi nadie, pero hemos aprendido a disimularlo tapándolo con superficialidades o con problemas de otros", culminó.

Autora:
Karina Cuchereno.
http://www.lanueva.com/



Quién es.
Sylvia Pulpeiro es licenciada y profesora en Ciencias de la Educación, docente de la Universidad de Buenos Aires, consultora de entidades educativas del exterior y del ámbito nacional e integrante del Instituto Superior de Investigaciones Psicológicas.
Fue la invitada especial de la III Jornada Administrativa y Pedagógica "Construyendo caminos para el desarrollo de la educación privada provincial", realizada por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires y la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada. Disertó sobre "Educar en aguas turbulentas", para cientos de profesores de escuelas públicas y privadas de la ciudad.

1 comentario:

Fernanda Casas dijo...

Hola a todos! Mi nombre es Fernanda Casas, soy de Olavarria, (cuidad de Buenos Aires)y estoy transitando el cuarto y último año de la carrera de psicopedagogia en el instituto Santo Tomás De Aquino de la ciudad de Azul (Buenos Aires). He leido la página y me pareció realmente pertinente lo comentado por su creadora. Creo que frente a la realidad social que está pasando el país la escuela cumple un rol fundamental como formadora de los cuidadanos del futuro y es desde ahi donde debemos empezar si queremos cambiar dicha realidad, caracterizada por la pérdida de significado, el individualismo, la caida de los ideales y, sobre todo, la falta de creencia en el futuro. Sin embrago, creo que no se trata de recuperar ese poder concedido épocas anteriores por el estado,y que se conseguía a fuerza del autoritarismo sino de contruir una escuela a través de la cual los chicos encuentren el sentido y el significado de estar vivos y de
ser cuidadanos activos del pais, para sentirse, de esta manera importantes para la sociadad, que cada vez los segrega más. Para eso creo que es fundamental la construcción de un puente entre las intituciones escuela y familia, teniendo en cuenta que está es la institución primaria de socialización y a partir de la cual los niños aprende a vincularse y a significar lo endogámico. Por esto es importante que los padres tambien puedan ver en la escuela, y en especial, en los docentes, a aquellos compañeros de lucha para sacar al pais adelante y para que sus hijos tengan un futuro mejor. Teniendo en cuenta que la familia percibe la despreocupación que ellos tienen por sus hijos y la falta de contención que los mismos reciben por parte de la intitución educativa a la que pretenecen. Es por todo esto que considero que a
través del diálogo y una adecuada comunicación, podemos cambiar esta realidad social y educativa, y no a través de la rigidización de las normas. ¡Muchas gracias!

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